Yo no se, si durante el dia ese otro tu es el que me esconde las plumas del escritorio, las cucharas para el té y las llaves. De verdad no se si se descose de ti a escondidas para espantar a los gatos que descansan plácidamente sobre los sillones. Tampoco me interesa saberlo. Sólo dile que cargo con una lámpara de mano y que no le daré oportunidad alguna si descubro que es él.

