Tal vez sera otro día. O tal vez algún mes de esos que se llenan de lluvia. Pero estoy completamente seguro de que todo lo que está dentro de tí (incluso lo que no está en el inventario), saldrá repentinamente como una sudoración incontrolable, para acariciarme y quedarse conmigo todas las noches a contarme cuentos de niños hasta que me duerma. Por el momento con un adiós me conformo.

