A veces no sé, quién es el real. El que se despierta o el que se mira en el espejo. No sé en realidad quién es el que está sentado, mirándote bailar y reir. El que te ama o el que te advierte que algún momento te caerás si sigues haciendo ese juego. Lo pero de todo esto, es decidir quien te besa para disfrutar ese beso como si fuera el primero o el de siempre.
viernes, 20 de abril de 2007
lunes, 2 de abril de 2007
el exilio
Y salieron imitando a los caracoles de aquel lugar vacío de toda esperanza. No sólo llevaban su casa a cuestas, sino también sus palabras y la cena que no estaba lista.
Después de un rato ella se cansó mucho. No quería seguir. Él, como siempre, embebido en ese caracter macho que lo hacía ser él, la obligó. Ella con amor le pidió que no, el entendió el amor y por amor le pidió que siguiera. Se besaron. Se abrazaron. Se desnudaron. Ella entró en él y ya una vez dentro, él se cerró y así él se fué hasta donde creyó conveniente descansar.
Después de un rato ella se cansó mucho. No quería seguir. Él, como siempre, embebido en ese caracter macho que lo hacía ser él, la obligó. Ella con amor le pidió que no, el entendió el amor y por amor le pidió que siguiera. Se besaron. Se abrazaron. Se desnudaron. Ella entró en él y ya una vez dentro, él se cerró y así él se fué hasta donde creyó conveniente descansar.
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